A Amalia Granata le pintaron el orto
Amalia Granata ofreció a toda una selección chilenade fútbol lo que se encuentra debajo de la espalda, para que los jugadores le estampen sobre su orto la rúbrica. Chile fue el país que la recogió y remuneró generosamente su intensa cabalgata laboral que ella no deja de agradecer aun con el culo pintado. Si bien Granata era una humilde rosarina un día se levantó con un presentimiento que le quemaba la vulva, tomó el bus y llegó al programa de Marcelo Tinelli donde cantaba esa noche Robbie Williams. Entre la multitud de calzones que lo aclamaban sintió el olor que emanaba la conchita de Amalia y supo sin verle la cara que la rubia tenía un caudal hormonal para entregarle. Robbie fue para Amalia como el Mago Merlín, el que le puso tal vez la vara y el bastón para que de ser una desconocida en Chile pase a ser famosa por haberle quizás el artista hecho la cola. La modelos hace 5 meses que vive en Chile y según ella: “Me va muy bien y los hombres me dicen piropos que no son nada elegantes. ” No se sabe que debe pretender ella que le digan pues respecto a ser elegante nada tiene, ni su vestimenta ni sus burdos modales. “Los hombres me alaban bastante cuando ando por ahí, alaban mi cola y no la dejan pasar”, afirmó a un canal chileno. Muy confundida estás Amalia Granata, pareces creer que tu culo es un santuario donde hay que ponerse de rodillas y dar unas plegarias. Puede ser que sea un templo, ya que serían muchos los fieles que estarían diciendo que arrodillados de atrás te la habrían dado y las plegarias saldrían de tu boca diciendo: “Por el precio que les di es suficiente”.
Quizás los anonadados chilenos en tu solicitado panal de la felicidad esperan encontrar un bondi que los lleve a recrear el fantástico mundo del agujerito oscuro. De todas maneras, muy lejos de su ano solicitado, la Granata gime de placer en Chile. Lamentablemente en la rauda visita de Robbie Williams nadie pudo ser testigos de saltos desde el ropero o de manteca solicitada al camarero que aseguren que entre la rosarina y el cantante pasó algo mas que el haber compartido una fugaz merienda. Después de la historieta poco le quedó a Granata de hacer como local en Argentina, por lo menos en el país trasandino sería notera y poseedora de la Caja de Pandora que hablando metafóricamente representaría su apreciado orto. Como en la mitología griega Pandora jamás debería abrir la caja pues en ella había grandes secretos. Una lujuriosa noche en Chile, Amalia se la dejó abrir, desde ese día tuvo grandes remordimientos y no puede dormir. Lo peor estaría por revelarse y es que pronto la verdad celosamente guardada por Amalia se ventilará y es la triste historia que con el célebre cantante esa noche solo jugaron a los naipes.