A Celina Rucci le gusta el chorizo
Celina Rucci saltó a la fama como coneja, ella fue una de las chicas Playboy y jamás dejó de demostrarlo. Como será que cada dos por tres cambia de cueva aunque no así de pareja, con quien hace varios años que convive y estarían proyectando un futuro embarazo. Este sería uno de los motivos por el cual se mudó a Capital Federal, cansada de tener que recorrer de miércoles a domingo los 100 kilómetros que había desde su casa hasta el teatro donde debuta en Operación Ja Ja Recargada. La distancia que hacía desde su casa al teatro parecería ser que la agotaba aunque otra ocupación no tiene, solo el trabajo de salir en un cuadro vestida de víbora mientras se da el gusto de masajear a un Adán en pelotas y una frizona Eva. Pero como la Rucci es toda una profesional parecería que se tomó tan a pecho su rol de serpiente que se habría acaparado de los siete pecados capitales entre ellos la envidia. Envidiosa de su colega que se cuelga de la soga María Eugenia Ritó quiso cagar mas alto que ella, por eso se mudó a una amplia casa de dos plantas en la zona de Palermo Hollywood, cerca de gente fashion como Araceli González y Adrián Suar. “Estoy a una cuadra de canal América, ahora cada vez que en Intrusos hablen mal de mi voy corriendo para allá”, afirmó creyendo que nadie se percataba el jueguito de tontos que hace. Con esta frase intentaría ser la zalamera del programa de chismes mas visto de la pantalla chica, de paso cañazo los nombra y espera a que la convoquen.
Ya a nadie le quedan dudas que a pesar de tener un buen lomo y una gran envergadura en el escenario no puede ocultar esa mirada tirana y llena de ira, por algo será que Gerardo Sofovich la convocó en el rol de reptil. Pero no solo poseería ira y envidia sino que se sumaría a la nómina de vicios capitales su orgullo por su nueva residencia y nada mejor que para celebrar su nuevo nido invitar a un banquete a su querida amiga Pamela David y Bruno Lavaqué. Según comentó el dueño del asador de una parrillita de barrio, Celina habría pedido dos docenas de choripanes con chimirrurri para el festejo, además se encargó de pasar por el bodegón de un pariente y comprar varias damajuanas de vino tinto. Al ver la mesa con los panes partidos al medio y los calientes chorizos humeantes Pamela David y su pareja casi mueren del horror, pues ellos son habitúes de las mesas de Puerto Madero bajo la luz de las velas. Sin mucho que decir tuvieron que deglutir los choris, comprendiendo que Celina a pesar de tener ínfulas de diva y mudarse a una zona distinguida en el fondo sigue siendo la misma coneja que salió de una polvorienta madriguera.
Noviembre 5th, 2007 at 2:14 pm
ESTA MINA TE HACE ACABAR DE SOLO IMAGINAR EMPOMARLA. ESTA PARA DARLE TODO EL DIA, POR LA COLA Y SUCCIONARLE LA VAGINA HASTA SECARLA JEJ! COJERLA MUCHO BASTANTE Y ACABARLE EN LO PROFUNDO DE LA GARGANTA,