Araceli Gonzalez será el macho de la casa?
Araceli González es una mujer que sabe crecer en la vida. Físicamente se mantiene espléndida, de modelito de un producto de higiene femenina saltó a ser estrella televisiva y de estar casada con un señor desconocido (papá de su hija) pasó a ser esposa de Adrián Suar. Pero sorpresas y más sorpresas le dio la vida pues se separó del empresario de Pol-Ka pero…nuevamente están bajo el mismo techo. Es interesante aclarar que no solo los unen las tejas de la magnífica residencia donde han vuelto a convivir sino también la alcoba, sábanas, lienzos y muchas cosas más. No hay mejor triunfo que tener nuevamente entre las manos lo que se había perdido, mucho más cuando la pieza tan deseada fue objeto sexual según cuentan de Leticia Brédice entre otras. Suar regresó con Araceli González e hicieron público el reencuentro amoroso, ella como una perra (sin ánimos de ofensa solo para ejemplificar la situación) congracia sin cesar al padre de su hijo de todas maneras hasta con un curso intensivo de cocina. Cocinera y divertida posa para la foto con bigotes ¿no será que entre sus preferencias está también sentirse la que lleva puesto los pantalones?
Florencia Torrente es la hija de Araceli González y la novia del actor Nicolás Cabré. Se comenta que Florencia compite permanentemente con su famosa madre no solo con el espejo y el flequillo sino también con las cacerolas en la cocina. Madre e hija hacen el novedoso curso de cocina con el solo fin de congraciar a sus deseados hombres, Suar y Cabré. No solo ambas les satisfacen a sus enamorados el estómago sino que compiten codo a codo para ver quien se lleva el mejor elogio. Dicen que la aprendiz Florencia cela terriblemente a su madre pero… ¿no será al revés? Tanta juventud encapsulada en un cuerpo de menos de 20 años podría desencadenar raros instintos aunque existan lazos sanguíneos. ¿No te parece? Mirala en las fotos a ambas, parecerían estar clonadas y que jamás existieron otros genes en el cuerpo de Florencia que no sean los de su madre. Maravillas de la naturaleza el poder perpetuar a la perfección la descendencia.