Amalia Granata buscada por coger
Viernes, Mayo 12th, 2006
Ya es pan comido el saber que Chile se transformó en un perfecto reservorio de gatos vapuleados así como de modelos desocupadas. Pero a diferencia de otro lugar allí la paga es buena sobre todo si son rubias teñidas y siliconadas, patrón hasta el momento ausente en dicho país. Robbie Williams el año pasado llegó a Argentina, apareció en ShowMatch e hizo algún que otro temita en el precario galpón del canal. Entre las cientos de fans que desencajadas gritaban por el cantante inglés hubo una que a más de 20 metros y en plano inclinado hizo que Robbie la olfatee. Un intermediario avistó a la desconocida modelo y sin tantas vueltas quizás le dijo: “Por 5 dólares se la chupás al jefe durante toda la noche”. La petera no solo tenía nombre sino también apellido y gustosa aceptó el reto, ahora iba a ser conocida. Amalia Granata vivía en Rosario, solo el secundario había hecho lo que le permitió hacer simples cálculos y decirle a todo lo que Robbie Williams le pedía: “yes, yes, yes”.
Granata pasó la noche con Robbie, al otro día atravesó la puerta del cuarto del lujoso 5 estrellas como Penélope sola y con un bolso marrón. Lo raro es que aparentemente la habrían rajado pues desde el hotel partió derecho a retiro a esperar que el Flecha Bus la lleve a destino. Tan buena y competente queda en claro que no fue, sino como no le iban a pagar el pasaje en avión. Hoy trabaja como notera en chile de un programa hot llamado Rec y está siendo buscada por un productor inglés con el fin que cuente si Williams la había cogido. El motivo es que luego del documental La verdad sobre Take That, el ex manager del cantante dijo que Robbie era gay. Amalia Granata tuvo suerte en la vida, ni ella se imaginaría que de ser un gato callejero hoy sea buscada como siamés de raza. Conociendo a la que contó o inventó hasta el olor a pedo de su admirado, los extranjeros con tal de proteger la imagen del famoso gay, con un fajo de dólares y una fuerte montada a la bocona de Amalia, la dejarán tranquila y callada.
