Nazarena Vélez si bien no fue nominada para participar como posible candidata a recibir alguna de las estatuillas de los premios Martín Fierro se fue de la ceremonia con una de ellos en la mano. Feliz y orgullosa subió a recibir el premio que había sido otorgado a Gerardo Sofovich por el programa Tiempo Límite, dando una vez más la espalda a las mujeres de la farándula que muchas veces critican su exposición mediática. Durante toda la velada la bella y erótica rubia se divirtió bailando, lógicamente de la mejor manera posible y sin serle infiel al hombre que está a su lado aunque ella niegue todo tipo de compromiso amoroso. Su compañera de juerga fue Analía Franchin, compañera de No hay 2 sin 3, con ella bailó y se divirtió hasta pasadas las 3 de la mañana. Lógicamente, los movimientos que ambas ensayaron ni siquiera se asemejaron a la que hacía Naza en sus shows con Belén Francese, ambas daban rienda a sus deseos lésbicos como parte de la actuación. “Yo con vos bailo carioca, no me vengas a querer tocar las tetas ni la argolla” advertiría la Franchin, conociendo el estilo de la Vélez, quien le respondía: “Vamos a la pista tranquilas, al postre me lo como afuera del Hilton”. Mientras las dos se divertían aprovecharon para criticar el vestido de Nicole Neumann, una rareza de diseño color verde agua con un par de globosas estructuras dignas de un arquitecto y no un modisto.

“Parece una botella” dijo Florencia de la V mientras se maquillaba en la toilette , lógicamente ella es una vedette y quedaría muy fulero que con tantas transparencias y brillos tenga que levantarse el vestido para sacar su negado pene y orinar. No solo el travesti criticó a la vedette sino que Nazarena también: “Parece una cortina, una lámpara” dijo en el programa Intrusos entre risas que parecían burlas. La pobre Nicole a pesar de mantener su impecable postura también después de tanta agua mineral necesitó ir al baño diciéndole a Moria Casan “Mi vejiga va a estallar, me acompañas?” y ella con su elocuencia sin la mas mínima ganas de levantarse de la mesa le respondió: “Meá tranquila nena y bancate tu vestido por querer ser snob”. Pasado el momento del retoque en el baño y las críticas a los vestidos llegó la hora en que se baja la luz, la mezcla del champagne junto a los sudores productos de la fricción de los cuerpos hizo escuchar esa voz interna que dice: “Vámonos a otro lado”. La primera en partir fue Nazarena Vélez, disimuladamente tomó el Martín Fierro y muchos apostaron que la estatuilla por su forma fálica, aguzada y puntiaguda esa noche no sería entregada a Gerardo Sofovich Se equivocaron y el Martín Fierro esa madrugada fue el testigo pasivo desde la repisa del dormitorio de Aldo Osorio, viendo como en la madrugada Aldo habría sido sorprendido por la erótica rubia desnuda quien sin titubeos saltó sobre el somier como una tigresa en celo para hacer tal vez hecho el mejor show de su vida.