Wanda Nara, Mariana De Melo y Belén Francese son tres de las elegidas para que sepas como a estas vedettes les pega el tema del pecado y la culpa. En una producción gráfica de revista Paparazzi ellas y otras más dicen como viven los pecados capitales. Comenzaremos con la radiante Wanda Nara que como la ves abre la boca, seguramente para emitir un alarido o tal vez como dice ser virgen la sorprendieron por atrás con algo que la hizo gritar. Wanda representa al pecado de la ira, veamos lo que dice al respeto: “Con los hombres apelo a la soberbia (…) me hago la que se todo” afirma, pero habría que ver quien le cree pues da la impresión que no sabe lo que argumenta. Guau! Dice que apela, que variedad lingüística que utiliza, algo raro en ella. ¿No habrá querido decir que la pela con todo lo que sabe? De todos modos en la imagen se la ve muy erótica rasgo que contrasta con su afirmación: “Me provoca gula las hamburguesas de Mac Donals”, no dejando duda que es una verdadera tragona. Finalmente dice que ella envidia a las chicas súper flacas y que a ella le envidian la edad, dejando ver una vez más que lo que dice además de ser cosas obvias son tontas. Nena, la edad no es para envidiar aunque si a las personas mayores le puede provocar nostalgia, la vida pasa y si no te subís al tren o te colgás de Maradona la misma se te escapa. Lo que no se le escapó a Wanda es la posibilidad de trabajar en el verano en Mar del Plata pues fue recientemente contratada por el empresario Gerardo Sofovich quien no dijo en la obra que debutará como actriz Nara.
Mariana De Melo aparece en la foto tapándose las Lolas muy diferente, tanto físicamente como por su blanco rostro empolvado. Pálida y contrastando con el rojo carmesí te mira con una cuchilla en la mano pareciendo decirte ¿Se la clavo? Por supuesto que a la muñeca que sostiene aunque más de uno estará pensando en clavarla a ella pues calienta posando con las piernas abiertas. Al preguntársele respecto al lugar donde vivió más intensamente la lujuria ella afirma: “En la pileta de mi casa, casi nos ahogamos con mi marido”. Lástima que De Melo no cuenta lo que tenía ella y su esposo en la garganta y en la boca aunque viniendo de Marianita habrá sido de gran envergadura. Belen Francese como la ves posa desnuda en la foto estirada como una gata que busca que le rasquen la panza. Apenas cubre sus pechos los cuales tienen la piel tan tensa que delatas sus enormes prótesis que aparentan haber sufrido un encapsulamiento severo. Ella admite sentir ira frente a los chicos que viven en la calle, algo cierto pues se sabe que Belén tiene actividades solidarias avocadas a los niños. “Envidio a mi suegra porque cocina bien”, afirma Francese dando dos buenas nuevas.
Belén Francese dice tener suegra afirmación que implica por lógica deducción que hay novio por lo visto encubierto y de la otra primicia ya no quedan dudas. La misma haría referencia a que su suegra bien cocina y si es por la foto donde a pesar de estar acostada (postura que deprime los excesos adiposos disimulándose panza, caderas y nalgas) no se puede dejar de pensar: “Belén está gorda”. Ella dice que padece de gula con las frutillas, fruta que tiene muy pocas calorías por lo cual cuenta: “Me como una tras otra”. Como todas las cosas en la vida aunque sean benévolas en exceso son nocivas, no pudiéndose negar que la Francese es una terrible golosa con ciertas cosas.