Celina Rucci contó a Tevenauta la verdad
Lunes, Enero 8th, 2007
Celina Rucci debutó este verano en Villa Carlos Paz con la comedia Mi mujer se llama Mauricio. Tevenauta (como siempre se aclara) hace humor muchas veces un tanto ácido y que cae sobre las celebridades como ácido muriático. Lógico que así suceda, ponete en la piel del afectado, tenés que tener mucha claridad en la mente para que ciertos comentarios no te corroan. Celina Rucci se contactó con quien escribe, la Lic Gaby Cabroni y me dijo: “Soy como un pingüino, mi personaje me divierte”. Pero de todos modos después de saber como piensa, siente y se expresa la Rucci imposible que pueda volver a escribir algo que pueda a esta particular estrella provocarle malestar. Si pensás que Celina, la vedette que fue chica Playboy y se desnudó junto a una yegua es una vedette del montón ¡Error total! Madre y esposa en su diálogo conmigo se mostró como una mujer de profundos sentimientos, una excelente actriz que tan bien recrea su personaje que a muchos se los hace creer.
La Rucci en la foto junto a su papá a quien no conocía, ellos son idénticos pero mejor te cuento lo que me dijo a cerca de su encuentro. “Estoy muy contenta, no conocía a mi papa”, afirmó agregando: “Fue un regalo de la vida este encuentro (…. ) las cosas no me han sido fáciles pero por terca y obstinada he salido adelante”. El padre de la actriz abandonó Argentina pues fue un perseguido político durante la Dictadura Militar, después de 25 años tal como me contó Celina volvió a los brazos de su papá en Río de Janeiro. Tevenauta toma con ironía y sátira ciertas situaciones pero en este caso, el que una estrella se acerque y se muestre sin los brillos de una diva no se puede dejar de relatar su historia sin que nada ensombrezca la verdad. Redondeando esto (esta nota vino muy serio para lo que es Cabroni) es bueno dejar en claro que los medios aunque sean irónicos deben dibujar la realidad, no borrarla con el codo. Semanas atrás el diario La Voz del Interior en una de sus columnas de espectáculos contó la historia de la señora Rucci de manera muy particular. Hoy sin ser abogada de los malos entendidos me remito a decir que además de haber encontrado casi una amiga, el encuentro de Rucci y su padre nada tiene que ver como dicen por ahí los necios con la taquilla.