Archivo de 'Chloe Bello'

Chloé Bello y Alejandra Pradón antítesis del glamour

Miércoles, Septiembre 13th, 2006

Alejandra PradonChloé Bello es la modelo argentina que intentó triunfar en las pasarelas francesas y no le permitieron por verse con aspecto normal y no el enfermizo de las anorexicas. Mirá las fotos de ella y meditá a cerca de que si los patrones de estética corpórea impuestos por los franceses no estarían tocando la valla de la demencia. La Bello que nada tiene que ver con la novia de Diego Torres Débora Bello (quien es homónimas al compartir el mismo apellido) denunció lo que le recomendaron las agencias de modelos de Francia. “Deberá hacer dieta pues pesa 55 kilos y mide 1, 80 centímetros”, sugerencia no solo necia sino que haría apología del delito pues invita al suicidio. Lo único que faltó es que a Chloé le sugieran dada su alta talla jugar al básquet con los Globers Trotters pues para decir idioteces solo faltaría esta para hacer el cartón lleno y gritar: “Bingo”.

Chloe BelloLa Bello al verse despreciada tuvo una actitud inteligente, quebró el mito de que las modelos son tontas y denunció lo que las agencias francesas no la recibían sino bajaba de peso. Pero no todas las famosas quieren ser delgadas sino que hay muchos ejemplos de mujeres que gozosas disfrutan no solo de la buena mesa sino del buen vino. Conocida es la costumbre de la platinada ex vedette Susana Giménez de llevar cargado el baúl de su coche Mercerdez Benz de botellas de vino tinto de la bodega López.

Alejandra PradónConocida es la gula de Alejandra Pradón por comer alfajores de chocolate marca Tatín, esos mismos que estás pensando si son y que te venden en la calle diez al precio de uno. A la Pradón comiéndose el alfajor no le fue bien pues contrariamente a Chloé no solo que está exedida de peso sino que la voracidad se extendió a sus gustos pintándose de plateado como la ves en la foto desnuda. Muchos aseguran que no solo es sexo en la vida de Alejandra sino que tendría cualidades intelectuales, mientras tanto ella en bolas a la espera mira un libro pues nadie sabe si lo lee. Impregnada en el material bibliográfico disfruta de Aire de Luz (fijate en el nombre del libro con el que ella posa) preparando sus labios como los de las muñecas inflables.