Sofía Zamolo, Lic. Cabroni le detectó “la arruguita”
Sábado, Febrero 9th, 2008
Sofía Zámolo es la figurita femenina de Pa´que tengan, la obra que hace junto a Miguel del Sel entre otros en Villa Carlos Paz. Gracias a la gente de Ocio y del apreciado fotógrafo Fino Pizarro quien me ofreció todas las fotos de la Zámolo los periodistas me pasaron “jugosos chimentillos”. La producción de la revista (o tratándose de Zámolo mejor digamos magazine high class) llegó al country donde se aloja y vaya sorpresa que la bienvenida no fue demasiado cordial. ¿Qué hace toda esta gente en “mi” casa?, fueron sus primeras palabras sin considerar que por gentileza le habían llevado maquillador y peluquero para que le acomoden los pelos. Mejor ni pensar lo que ella sentirá cuando vea que en las fotos se notan ciertas arruguitas provocadas por “algún” rollito de la buzarda.
Cuentan que Sofía al principio se tornó insoportable, lo primero que quiso saber era cual era el público de la revista “la distribuyen en countries donde viven empresarios”, le dijeron y la rubia se quedó en el molde. La segunda etapa fue que ella tenía su propio peluquero y la bikini que le habían llevado no le gustó (y eso que era Ricky Sarkany) , por supuesto que las “chucherías” de aros y demás menos. Para romper el rigor mortis de la modelo quien dio a entender “que ella no tiene nada que ver con las vedettes ordinarias” se le hizo la pregunta del millón. Cual es la verdad a cerca de la relación amorosa (y sexual) que tuvo con el tenistas Nalbandian.
Por lo tanto con la mejor de las sonrisas una de las periodistas le preguntó: “¿Fuiste novia de David Nalbandian?”. “¡Por supuesto que si, salimos muchísimo … casi diez meses y las fotos a la televisión las mandé yo!”, dijo con bronca por la cochinada que le hizo el tenista. No juzgar esto please, la Zámolo se jugó con el rubio quizás el mejor set de su vida, él tenía novia pero en una de esas la largaba. Ser el prometido de la hermosa y distinguida Zámolo residente de San Isidro es muy diferente a la “novia oficial” de David. Sin la más mínima sombra de ofensa esta última está entradita en años, no es demasiado linda, usa ortodoncias fijas y lo peor de todo es que tendría el autoestima por el piso: le perdona todas sus correrías.