Karina Jelineck: ”Me enamoré de un negro divino”

Karina Jelinek en bolas en MiamiA la mierda! Karina Jelinek conoció en Miami un negro divino. Divino? No será la versión del Cristo moreno del que tanto se ha hablado? Hablar de divinidad supone entrar al mundo de lo fanástico y de lo ilusionario, ámbito perfecto para una más de las habitantes de Pedolandia. Pedolandia es el paraíso de modelos, vedettes y algunas también amas de casas que viven solo porque el aire es gratis. Muchas de las ciudadanas de Pedolandia son famosas gracias al permanente empuje del Empujador Invisible. El anónimo empresario fantasma que a fuerza de concha y pija las lleva fugazmente al estrellato. Y hablando de empresario parece que la Jelinek conoció a uno bien armado: ”Eh. que se yó. Mnnn. . No sé. Bué lo voy a confesar”, fueron los primeros monosílabos contados a Paparazzi mostrando lo que realmente es Chica Troglodita. Finalmente su cerebro armó una frase coherente y dijo:

Karinajelinekynegro2“Me enamoré de un negro divino, me voló la cabeza y es Venezolano”, afirmó.

Acaso intento de homicidio? Lo que no se sabe es si se la voló de un tiro o cuándo la tenía entre las piernas del negro. Se sabe que los negros están muy bien dotados, este podría ser un caso más del Negro Pinchila Veloz. El diálogo con la mencionada revista continuó mientras Chica Troglodita hacía profundas reflexiones a cerca de como irá vestida al Mundial de Alemania.

Karina Jelinek enamorada de un negro venezolano“A la cancha voy ir con zapatillas, shortcitos y remeritas muuuuy ajustaditas”, afirmó. “Si Beckham mete un gol soy capaz de sacarme la remera, tirársela y quedar así, sin nada”, concluyó.

Lo único rescatable de todo es que parecería que cuándo daba la entrevista estaba en pelotas. Prestando atención habla de quedarse así sin nada, y en ese momento estaría en bolas. Lo segundo que yo haría es convertirla en la Sucesora de María Antonieta, festejar en gol de Beckham lo puede decir uno que no sea argentino. Sin palabras, Karina Jelineck es como el pato, tres pasitos y una cagada.

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