Karina Jelinek se ceba la trampera

Karina Jelinek para revista HombreKarina Jelinek es una mujer activa, tal como la muestran las fotos de revista Hombre del mes de mayo lo suyo es el mundo de los accesorios. Digamos accesorios pues si le decimos que agarra bien el caño quizás se enoje o en el peor de los casos se venga la demanda pues la morocha está filosa después que se supo su segundo nombre: Olga. Diosa total mostró sus encantos gracias al fenómeno físico de la reflexión, por lo tanto si vemos su carnoso papo aflorando entre sus piernas como una albóndiga rellena digamos que es exclusivamente algo artístico: el reflejo de un par de espejos. La Jelinek descubrió su amor a la danza a partir de su experiencia en Bailando por un sueño 3, los papeles se invirtieron y ella se convirtió en la soñadora. Como un mecenas Marcelo Tinelli le cumplió su sueño que era bailar “Aprendí a bailar en Bailando por un sueño”, aseguró sin que se le escape ningún lagrimón. Entre los vicios de la morocha además de la pista de baile aseguró ser terrible fiestera lo cual no implica que deje de lado su ética de modelo “A veces pienso que sería divertido armar una fiestita (…) pasar de la malla a los encajes y portaligas”, confesó a Hombre.

Karina Jelinek¡Epa cordobesa! Sabíamos que te gustaba parrandear pero no que arrancabas en paños menores…al menos la mayoría cuando llegamos a los enfiestes lo hacemos vestidos, si luego nos quedemos es bolas es otra cosa. De Karina Jelinek no podemos decir que es el retrato de Dorian Gray porque aún es una pebeta creativa e innovadora que recurre a todo tipo de experiencias para ponerle color a sus días. Espejos, caños, polainas y Pilates son algunas de las estrategias y recursos por ella usados para darle rienda suelta a los ratones ajenos. Conociendo a la nueva Jelinek que hizo justicia con Roberto Pettinato quien se burló de ella lo más probable es que cuando vea lujuriosos ratones sueltos no dude en cebarse la trampera.

Dejá un Comentario