Rocío Guirao Díaz:”Las monjas deben estar orgullosas de mi”
Rocío Guirao Díaz es de esas que si yo fuera hombre además de mirarle el culo me tentaría de pellizcarlo paro no escucharla. Tiene ese no se qué de boluda, además de ser dueña de una horrorosa voz de cotorra australiana. Es bonita de cara, juvenil y hace tiempo atrás daba a revistas de hombres entrevistas atrevidas dejando jugar la imaginación. Recuerdo haber leído que era de las que le gustaría una linda hociqueada entre las piernas. Esto es tiempo pasado ahora admite: “Yo tengo códigos sólo con mi papá, mi mamá, mi mejor amiga y mi novio. Sólo me importa la gente que me da amor, el resto no”, Guau! que corazón profundo tiene Rocío. No solo el corazón es profundo sino la raya de su marcado culo que en cada desfile remarca con las biquinis hilo dental. Claro, me imagino lo orgullosas que deben estar las monjas de su colegio al verla. Pero Rocío insiste y dice:
“Las monjas se deben sentir orgullosas, deben estar contentas por mí”.
Las pobres monjitas deben estar de rodillas rezando y la ex alumna seguramente también de rodillas acumulando pecados. Rocío Guirao Díaz es Chica Moraleja, siempre deja una enseñanza. No solo quiso ser un culo más sino que aumentó sus siliconas pués sentía un gran vacío en su pecho. Por suerte Chica Moraleja pudo llenar con silicona tanto vacío, el problema será cuándo su atrofiado cerebro se reclame vacante y pida urgente trasplante.